Vengo
de un lugar que ya todos imaginan
Me
hicieron desde adentro,
De donde no hay oscuridad.
No
tenemos sangre derramada en esta historia
Pero
es ella la que tira
Y
nos volvemos a juntar.
Somos
la sal y la pimienta
Y
aun así, agua y el aceite
Vengo
de tropiezos y fracasos
Del
deleite de la gente.
Tengo
su sonrisa fácil en los dientes
Y
volamos con los pies en el presente
Donde
no hay fantasmas que nos echen.
Vengo
de donde no hay pasados felices
Ni
secretos guardados.
Vengo
de su mano y me nombran su pecado.