Lo que ves como algo distante, remoto, puede haber sucedido ya.
-Eras mi ídola, qué te pasó?
QUÉ VA A PASAR? me enamoré de nuevo, me enamoré completamente, caí, tarde pero caí.
Pude haberme embobado, ilusionado, idealizado, esperanzado y mil palabras utópicas con "ado" menos ENAMORADO, como estaba queriendo hacer; querer no siempre es poder claro está.
Tuve mas hombres que lunares en el cuerpo, no es algo que me haga ganar un premio; tuve mi primer gran amor que por cuestiones de memoria emotiva, mi piel lo sigue visitando y disfrutando. Somos personas, a mi me falla a veces el concepto de "simplicidad" y me enrosco de vez en cuando para no perder la costumbre con él, pero esa historia tuvo su final aunque tenga su remake una vez cada tanto.
Mi segundo amor no fue tan grande pero sí traumático, a diferencia del primero que me hizo solo llorar, éste me quebró las piernas completamente; debo reconocer que quise hacerlo grande como el primero y por eso me las jugué a ganar y termine perdiéndome No encontré razones para volverme a enamorar, y así fue como llegó el tercero.
No quise nada que me vuelva a lastimar después de una segunda desilusión, "el que se quema con leche, ve la vaca y llora" no? y sin embargo como todas las cosas que rodean al amor, llegó de improviso y no me dí cuenta hasta que entre lágrimas y aturdida por la confusión, escuché del otro lado del teléfono: - Eras mi ídola, qué te paso?
Me encontraba destrozada, hecha una piltrafa que le pedía a los mayas que por favor tuvieran un poquito de razón! Estaba sangrando por dentro, con el teléfono en la mano, queriendo encontrar respuestas que no iban a sanarme. Después de tantos consejos que dí, de tanta soberbia que regalé... ahí estaba yo, dándome cuenta que me había enamorado y que tenía roto el corazón.
Acaso cuando más te negás al amor, más rápido llega y se va? Tan cruel va a ser como para querer jugar a la mancha?
Más calmada pude pensar en los momentos que me quedan por vivir en este desamor:
Ya me aturdió la cabeza, somaticé en mi cuerpo los dolores del alma, sangre como carnero degollado las penas y ya entendí lo que me estaba pasando.
Estoy entrando en esa etapa que me permite tomar decisiones, que en momentos voy a ponerme en contra y en otros voy a sentirme orgullosa de haber tomado; hablaré con mis amigos y hasta lloraré con ellos, me voy a sentir patética de los cuadros que voy a pintar a mi alrededor, porque voy a volver a escuchar esas canciones que me van a hacer sentir mal y voy a caminar por lugares en los que si me detengo un instante podré ver los fantasmas que creamos.
Sentiré que mi llanto ya no tiene justificativo, entonces de una manera masoquista, voy a ver películas de amor que den rienda suelta a mis lágrimas, convirtiéndome en una experta del masoquismo camuflado. Voy a redactar y borrar mensajes que si el universo no permite, nunca le llegarán. En el día voy a poder distraerme con el ruido de un mundo vivo con suerte, pero en la noche, estando sola, no podré salvarme de los recuerdos: de su primer beso, sus caricias, un chiste o sus muecas; porque son esos detalles que avivan el fuego de un recuerdo que mata por dentro y que quieres alimentar.
De tanto en tanto voy a toparme con algo de él, algo que sin saber como, tengo conmigo: un libro, una foto, alguna ropa. Me preguntaré si lo que él tiene y es mio, le generará algo; Es ahí cuando hablaré con conocidos en común para averiguar como está, cualquier respuesta negativa me hará latir el corazón con nostalgia, y si es lo contrario, lo volverá a matar un tiempo más.
Si el tiempo pasa rápido, no podré entender por qué el dolor se vuelve más profundo e intenso, si va a ser el último, si va a ser el mas doloroso. Los sueños no sabrán tener piedad, me contarán nuestra historia cambiándole su final, por uno donde los llantos solo se justificaran con la felicidad. Así se me va a pegar su imagen como una sombra; y su nombre se hará eco en el silencio. Le contestare de mala gana a la gente que quiero, y los días de lluvia perderán su encanto al saber que no hay motivos para disfrutarlos. No sabré el porqué de su final, no encontraré fuerzas para otro comienzo. Escribiré las mejores poesías sobre esto, y daré explicaciones por las cosas que nunca hice. Y de a poco voy a dejar de sangrar. Va a haber gente que me va a dejar sonrisas duraderas, voy a conocer rostros nuevos y frecuentaré los que siempre ahí estuvieron; Las cosas que antes hacia para entretenerme, las seguiré haciendo por amor y no por falta de él, nuevas formas de ser feliz habrán aparecido. Y un día, como dice esa canción de J.J. "Una de estas mañanas te levantarás cantando"
No hay comentarios:
Publicar un comentario